sábado, 6 de mayo de 2017

POEMA DEDICADO A VENANCIO SHINKI. Por MARÍA TERESA FUKUSHIMA TAKAMATSU


                                 
                             Elda Di Malio, María Teresa Fukushima Takamatsu y Venancio Shinki.


El 18 de diciembre del año 2014, fue un día muy importante para nuestra amiga y colega de la palabra, María Teresa Fukushima Takamatsu, porque después de vatios años de estudiar pintura en la Asociación Cultural Peruano Japonés, se graduó con sus compañeros de estudios bajo la enseñanza de la reconocida pintora Maruja Abanto, quien lleva con mucha eficiencia profesional el Taller "Camino a la felicidad".

Su promoción llevó por nombre "Yuriko Tanaka", y tuvo como padrino al recientemente fallecido y brillante pintor Venancio Shinki (Supe, 1932 - Lima, 1916), quien ese día por una deferencia especial compartió la mesa de honor con su esposa,  la también reconocida pintora Elda Di Malio.

La verdad que fue emocionante ver ese día a María Teresa, recibir de manos del maestro Shinki la hermosa Medalla que ratificaba la excelencia de su talento y de su tiempo dedicado al arte de la pintura. Ella es una hermosa amiga de origen japonés, quien lucha día a día por la vida y con la vida con valentía, sacrificio y mucho amor para compartirla con sus seres queridos y sus compañeros de arte (poesía y pintura), siendo un ejemplo de femineidad, decencia y auténtica amistad.

Ese día tuve la oportunidad de conversar breves minutos con el maestro Shinki y su esposa, y la verdad que me quedé impreionado por la sencillez y naturalidad de su conversar y comportamiento sin arrrogancia o el ego que se le derrama, como es el caso de otros artistas. Lo que recuerdo de dicha conversación muy bien fueron las siguientes palabras: "En el arte hay que ser perseverante y trabajar todos los días".

María Teresa me envía un poema dedicado al maestro Venancio Shinki para ser difundido, yo encantadísimo, pero -espero me disculpe-, he aprovechado este espacio para rememorar algo importante en su vida, a un pintor a carta cabal y para rendir un homenaje a la amistad compartida  (JOSÉ BELTRÁN PEÑA.).



    POEMA DEDICADO A VENANCIO SHINKI

Aunque  su trance al éter,
revive un ser singular,
de trato dulce y severo
a la vez. Maestro célebre,
artista plástico de renombre.

Sus pinturas, inspiradas
en las roquedades del desierto,
alcanzan un estilo onírico,
inducido por el trance
tormentoso de su niñez.

Portentoso Venancio,
venció el oscuro destino
siendo iluminado por
un libro de origami,
el cual, le devolvió
la felicidad.

       

ALGUNAS FOTOS DEL MENCIONADO DÍA:

                                       Venancio Shinki ponièndole la medalla a María Teresa.



                                          La pintora con su señora madre y en el centro su cuadro. 




                               La profesora Dora Beltrán, la pintora, José Beltrán Peña y su mamá.




                                       María Teresa con su familia (sobrina, mamá y hermano).




                                  En la mesa de honor con sus compañeros de promoción
                                    y Venancio Shinki con Elda Di Malio, su esposa.


                                                La pintora con amigas de la colonia japonesa.





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